Capilclinic Barcelona
Un lugar donde la arquitectura deja de ser solo funcional para convertirse en experiencia:
luz, materiales, colores, texturas y mobiliario trabajan juntos para construir un entorno que acoge, calma y humaniza.
«El espacio de espera deja de ser un tránsito para convertirse en experiencia.»
Todo trabaja junto para generar confianza.
El espacio de espera se concibe como una extensión del cuidado. Un interior donde la luz, la materialidad y el mobiliario trabajan de forma silenciosa para generar calma y confort, transformando el tiempo de espera en una experiencia más amable.

Porque en una clínica, el diseño también forma parte del tratamiento. Cada decisión construye una atmósfera donde el paciente se siente tranquilo.
La luz no solo ilumina.
El mobiliario no solo ocupa.
El espacio no solo se ve.
El espacio se ha concebido para generar calma y serenidad.
Temperatura de color controlada y reflejos calibrados para que el espacio transmita calma, precisión y confianza desde el primer instante
Materiales cuidadosamente elegidos para crear atmosfera.
La atmosfera de confianza que se necesita en este tipo de espacio sanitario lo conseguimos eligiendo materiales que aporten tranquilidad, iluminación suave y controlada y mobiliario que transmita serenidad. Todo enfocado a crear «sentido de pertenencia» que hace que el usuario sienta que el espacio lo acoge y lo trata bien.

El interiorismo tiene la misión de crear sensaciones.
Hemos usado acabados textiles retroiluminados y se ha construido un mostrador como si de una escultura de piedra se tratara. El mobiliario aporta pinceladas de color a una atmosfera cálida y uniforme.
Una chapa minionda en el distribuidor a quirófanos y salas de tratamiento controlan los reflejos y ocultan las puertas de paso.

Reflejos controlados

Materiales con personalidad

