Una casa pensada para vivir a su manera.
Casa Gomo es una reforma integral de vivienda en Sevilla que nace de una idea sencilla: que la vivienda respondiera a la forma de vivir de dos biólogos que buscaban algo más que una reforma basada en tendencias.
Escuchamos cómo querían vivir, conservamos aquello que tenía valor y transformamos lo que ya no funcionaba.
Una casa diseñada alrededor de las personas que la habitan.
Antes de transformar, escuchamos lo que la casa tenía que contar.
La vivienda partía de una distribución compartimentada, con estancias independientes y un largo pasillo que dificultaba la relación entre los espacios y la entrada de luz.
Antes de eliminar nada, analizamos qué merecía permanecer: la estructura, la altura, los materiales y las huellas de una casa vivida.
La reforma parte de ahí: entender lo existente para adaptarlo a quienes la van a habitar.



Abrir la casa para compartir la vida.
La antigua distribución separaba demasiado los espacios. La nueva organización conecta cocina, comedor, salón y zona de juegos en un único ambiente.
Cocinar, comer, leer, jugar o simplemente estar juntos forman ahora parte de un mismo espacio.
La arquitectura no determina cómo vivir la casa; permite utilizarla de la manera que necesitan.

Descubrir lo que estaba oculto.
Durante la reforma aparecieron elementos constructivos ocultos bajo capas de revestimientos.
En lugar de cubrirlos, decidimos limpiarlos y recuperarlos.
El ladrillo original aporta textura, memoria y carácter a la nueva arquitectura.

La imperfección también forma parte del diseño.

Conservamos las irregularidades, marcas y diferencias de color del ladrillo original.
Lo existente y lo nuevo conviven para conservar la historia de la casa.
Un baño conectado con la naturaleza.
El baño continúa la manera de entender la casa de Óscar y Marta: materiales naturales, texturas orgánicas y una relación cercana con la naturaleza.
Un lavabo de aspecto pétreo se combina con madera natural y una cerámica azul de formas orgánicas que envuelve la zona de baño.


Una distribución pensada alrededor de su forma de vivir.
La nueva distribución conecta las zonas comunes y mantiene la independencia de los dormitorios.
La cocina se convierte en el centro de la casa, conectada con el comedor, el salón y la zona de juegos.
Cada metro se reorganiza para responder mejor a su forma de vivir.

Una casa que respira.
La nueva organización permite aprovechar las aperturas existentes y favorecer la ventilación cruzada.
El aire recorre naturalmente los espacios, mejorando el confort y la relación entre las distintas estancias. Diseñar también es entender cómo se mueve el aire, la luz y la vida dentro de una vivienda.

Esquema de ventilación cruzada de la vivienda.
Conservar la estructura es conservar parte de la historia.
Durante la obra descubrimos los elementos portantes de ladrillo macizo y decidimos limpiarlos y recuperarlos.
En lugar de ocultarlos, los incorporamos a la nueva arquitectura. La estructura conserva la memoria de la vivienda y se convierte en parte de su identidad.

Mantener los 3,20 metros de altura.
Había algo que no queríamos perder: los 3,20 metros de altura original de la vivienda.
Por eso prescindimos de falsos techos y dejamos las instalaciones vistas, integrándolas deliberadamente en el espacio.
La propia construcción se convierte en parte del diseño


Una isla alrededor de la que sucede todo.
La cocina se convierte en el corazón de la vivienda. Diseñamos una isla de obra que reúne almacenamiento, superficie de trabajo y biblioteca, organizando el espacio a su alrededor.
Cocinar, comer, conversar, leer, trabajar o jugar forman parte de una misma manera de vivir.

Separar sin dejar de estar conectados.
Para diferenciar los ambientes sin cerrar la casa diseñamos una partición ligera con cuerdas de cáñamo tensadas.
Filtra las vistas, aporta privacidad y permite que la luz continúe recorriendo el espacio.
Una solución sencilla para crear diferentes ambientes sin perder la conexión entre ellos.

Una encimera pensada para envejecer con la casa.

Elegimos un material capaz de mostrar el paso del tiempo en lugar de intentar permanecer siempre idéntico.
La encimera de madera natural tratada aporta calidez a la cocina y contrasta con la estructura de obra y la cerámica del frente.
Diseñar alrededor de cómo se vive.
En este espacio confluyen muchas de las decisiones de Casa Gomo: el ladrillo recuperado, las instalaciones vistas, la cocina abierta y las particiones ligeras. Cada elemento responde a una necesidad concreta y puede cumplir varias funciones.
Una arquitectura pensada para la vida cotidiana.

Los materiales cuentan quiénes viven aquí.
Cerámica, madera natural, ladrillo recuperado y cuerda de cáñamo construyen una continuidad material en toda la vivienda.
Cada uno aporta su propia textura, color y carácter, creando una atmósfera vinculada a la forma de entender la naturaleza de Óscar y Marta. Materiales sencillos utilizados de una manera específica para ellos.


El diseño también está en los pequeños detalles.
Carpinterías, encuentros, luminarias y materiales construyen la identidad de la vivienda.
Son decisiones aparentemente pequeñas que aportan coherencia al conjunto y hacen que cada espacio se sienta pensado para quienes lo habitan

Diseñamos para que vivas a tu manera.
En GYRA Architects diseñamos reformas integrales y viviendas a medida a partir de la forma de vivir de cada cliente.
Casa Gomo no parte de un estilo, sino de dos personas. Escuchamos cómo querían su casa, conservamos lo que tenía valor y transformamos aquello que ya no funcionaba.
